POR LA ABOLICIÓN DE LOS PARAISOS FISCALES

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El 3 de abril se celebra cada año una Jornada de Acción Global por la Abolición de los Paraísos Fiscales y queda claro que ni siquiera los países de la UE cumplen sus promesas de acabar con los paraísos fiscales. En febrero, las y los ministros europeos han actualizado la lista de paraísos fiscales de la Unión Europea, sin añadir ningún país a la llamada “lista negra” y agregando 10 territorios a la “lista gris”.

Lista negra: son los países que fomentan las prácticas fiscales abusivas y países o territorios que no cooperan con Bruselas en temas fiscales.

Lista gris: Integran este listado aquellos países que no cumplen los estándares europeos en materia de intercambio y transparencia, pero se han comprometido a cambiar su legislación.

En principio, la consecuencia fundamental de ser incluidos dentro de la lista negra, es perder el acceso a los fondos de la Unión Europea; ello sin perjuicio de que puedan establecerse sanciones adicionales. Por su parte los contribuyentes que ejecuten operaciones con compañías ubicadas en dichas jurisdicciones, estarán sometidos a mayores auditorias y seguimiento de sus transacciones.

La última actualización de la lista europea mantiene las debilidades persistentes del proceso, desde su inicio. Los paraísos fiscales de dentro de la UE se quedan fuera, mientras da vía libre a las jurisdicciones que continúan promoviendo el secretismo, como Suiza y los EE.UU., así como a los países con tipos impositivos nulos sobre los beneficios empresariales, como las Islas Caimán. Mientras tanto, países en desarrollo, como Túnez y Vietnam, corren el riesgo de entrar en la “lista negra” por no cumplir con algunos de los estándares diseñados de forma muy vertical desde Bruselas.

En poco más de un año se han producido tres nuevas filtraciones: Open Lux (febrero de 2021), los Papeles de Pandora (en octubre de 2021) y, más recientemente, los Swiss Secrets (febrero de 2022). Como afirma Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Intermón, “una vez más, el papel de los periodistas de investigación toma la delantera para señalar las territorios y jurisdicciones fiscalmente más agresivos, y destacar la falta de coherencia o la insuficiente voluntad política”.

El proceso actual para elaborar esta lista de paraísos fiscales está lleno de lagunas, carece de credibilidad y no logra acabar con la evasión fiscal.

La lista en España

Se está a la espera de conocer el Informe del Comité de personas expertas designado por el Ministerio de Hacienda. Este informe debería abrir mucho más el debate ante la necesaria reforma fiscal en España. La lucha contra los paraísos fiscales resulta también clave en el contexto de nuestro país para conseguir una transformación justa tras estos dos años de pandemia y la crisis desatada por la guerra en Ucrania.

El texto de la Ley de medidas de lucha contra el Fraude Fiscal aprobada en julio de 2021 marca un paso en la buena dirección al reconocer la necesidad de actualizar unos criterios y un listado totalmente obsoletos y al integrar los principios de equidad fiscal y de transparencia. Sin embargo, desde entonces esta ley apenas ha tenido desarrollo normativo.

El gobierno no puede escudarse en los tibios avances internacionales en el marco de la fiscalidad internacional (BEPS). Un tipo mínimo del 15% es poco ambicioso y no logrará los efectos esperados de frenar la fuga artificial de beneficios empresariales ni poner fin a la competencia fiscal desleal.

El gobierno debe desarrollar normativamente los criterios considerados en la mencionada ley para elaborar una lista española de paraísos fiscales o jurisdicciones no cooperativas que sea revisada anualmente, con un marco de rendición de cuentas parlamentaria y sin injerencias políticas, basada en criterios concretos, específicos y contrastables.

Beneficios para unos pocos

Quienes más se aprovechan de la falta de ambición política en la lucha contra los paraísos fiscales son las grandes fortunas y las grandes empresas. Una cuarta parte (48) de los doscientos hombres y mujeres más ricos de España utilizan sociedades en alguno de los paraísos fiscales para canalizar su inversión en el exterior, siendo Holanda, Luxemburgo y Malta los territorios más frecuentemente utilizados.

En resumen, el mundo necesita un trato fiscal justo para acabar con todas las desigualdades que existen en nuestro planeta y poder hacer realidad así nuestro verdadero objetivo de No Dejar a Nadie Atrás. Hoy más que nunca #EsHoraDeCooperar

Enrique Abad Martinez, Oxfam Intermon, entidad de la Coordinadora de ONGD de Navarra

Publicado en: Diario de Noticias

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