Adiós a Miguel Ángel Argal

MIGUEL ANGEL  ARGAL  ECHARRI. Sacerdote que dedicó su vida a la Cooperación Internacional

El día primero de abril, mes en el que iba a celebrar su 83 cumpleaños, murió en Pamplona, ciudad donde también había nacido, MIGUEL ANGEL ARGAL ECHARRI, iniciador, hace 45 años en Navarra, de la Organización Medicus Mundi, de la que fue 8 años Presidente Internacional y 6 presidente de la organización en España. Fue, además, uno de los fundadores de la Coordinadora de ONGD de España, en la que actuó como Vicepresidente.

Su estado de salud, algo quebrado en los últimos años, se agravó precisamente en el curso de un viaje a Ruanda, en noviembre pasado, donde tuvo la satisfacción de ver el funcionamiento actual del Hospital de Nemba, que él contribuyó a fundar en compañía de otros sacerdotes navarros. Precisamente, para contribuir al sostenimiento de este Hospital, que fue el primer proyecto de la Cooperación Navarra, nació en nuestra comunidad Medicus Mundi en el año 1972.

El centro sanitario de Nemba fue violentamente saqueado y destruido, en tres ocasiones, por la violencia de enfrentamientos armados. A raíz de la última, a mediados de los años 90,  llegó a plantearse la idea de cerrarlo definitivamente. Fue entonces cuando Miguel Ángel Argal vivió una dura experiencia, que él mismo recordaba: “Fuimos a una misión, porque no podíamos llegar a Nemba. Nos encontrábamos desayunando cuando oímos una explosión: un niño había pisado una mina que le había destrozado las dos piernas. Lo cogimos en un coche e intentamos llegar al hospital de Kigali,  pero se murió en mis brazos. Fue un momento durísimo, que me llevó a sacar la conclusión de que no nos podíamos marchar, de que no podíamos abandonar a aquella gente. Aunque hubiera muchos que asesinaran o hicieran barbaridades, la mayoría eran personas inocentes que estaban sufriendo de manera injusta.”

Miguel Angel Argal, hijo de una familia de industriales de Pamplona, estudió en  la Universidad de Comillas, hizo su doctorado en Roma, y amplió estudios en Suiza y Alemania, reforzando el conocimiento de la media docena de idiomas que  llegó a hablar y escribir.

Ordenado sacerdote, tuvo una experiencia pastoral y social, durante tres años, con la primera oleada de inmigrantes que llegaron a Alemania desde España, con sus maletas de cartón y la sola fuerza de sus manos y sus brazos.  Luego,  parecían decididas  su vocación intelectual y su tarea como profesor en facultades de teología, pero un viaje a Congo y Ruanda cambió radicalmente sus planes. El entonces arzobispo de Pamplona, Don José Méndez Asensio, a quien consultó, le dijo lo mejor que hubiera querido escuchar: “Miguel Ángel, vete con los pobres, que no te equivocarás”. Y es esa Iglesia, de raíz evangélica, la que le ha dado aliento y motivación para su tarea.

Medicus Mundi, organización laica, realiza una amplia tarea de cooperación, defendiendo con su discurso y haciendo realidad con su práctica los derechos humanos. La clave de su trabajo es fortalecer los sistemas públicos de salud, que son muy frágiles en muchos países de África y América Latina y, ante todo, la atención primaria que resuelve la mayor parte de las necesidades que se plantean. Capacita al personal sanitario, asegura el suministro continuado de medicamentos esenciales, y  procura la participación de la comunidad en las tomas de decisión sobre programas básicos de salud. Realiza, al par tareas de educación, sensibilización e incidencia política. Medicus Mundi Internacional mantiene relaciones y es consultora de la Organización Mundial de la Salud.

Miguel Ángel Argal tuvo la satisfacción de recibir, en nombre de Medicus Mundi, el premio Príncipe de Asturias a la Concordia y la Medalla de Oro de Navarra. Él mismo fue personalmente galardonado por el Gobierno de Navarra con la medalla de Carlos III el Noble.

 

Fotografía: Diario de Navarra.